Pues hablamos de la holofonía, que sería como el sonido 3D si habláramos de las imágenes.
Ponte los auriculares y escucha esto, el efecto es muy bueno ;)
Para conseguir que el cerebro sea capaz de adivinar la posición de la fuente de sonido, se graban las secuencias de cada oído independientemente empleando una cabeza de dummy equipada con dos micrófonos omnidireccionales situados a la altura de cada oreja (véase foto). Luego ambas grabaciones se recombinan usando un algoritmo llamado Cetera, y el resultado se emite por un único canal. Se supone que esta técnica imita a la forma que nuestro cerebro sigue para procesar el sonido, es decir a la escucha binaural (ojo, no confundir la holofonía con el estéreo: sonido que se emite por dos canales).
Vía maikelnai
