Feb 22
La verdadera historia de Epi y Blas
No hace mucho tiempo en un barrio Madrileño, cercano a chueca Vivian dos citricos homosexuales a los que poco le importaba lo que dijesen los demas. Epi, una naranja de Valencia y Blas un Limón Alicantino se conocieron una bonita mañana de trabajo en Mercamadrid.
Los dos intentaron escapar de sus respectivas cajas, pero un kiwi de muy mala leche los delató. Pero como será el destino que, poco tiempo después se volvieron a ver. Esta vez se encontraron en la famosa frutería de un hasta entonces desconocido Paco Porras. Y en esta ocasión si consiguieron escapar de las garras del enemigo, y consiguieron refugiarse en el Barrio Sesamo.
Empezaron viviendo en un piso alquilado, propiedad de don Pimpon, pero con un terrible esfuerzo y el trabajo de ambos, haciendo anuncios de Don Simón consiguieron comprarse un pisito no muy grande cerca de donde vivía la gallina Caponata. Cuando el tiempo se lo permitía daban clases de matemáticas con un Conde bastante peculiar, y no era el Lequio. A las clases asistía to cristo, desde Espinete a SuperCoco pasando por el panadero.
Todo fue para ellos muy bien durante muchos años. Haciendo un gran esfuerzo( tal fue este que casi se cagan) adoptaron a un maracuya gracias a la nueva ley de las parejas de hecho.
Pero de repente todo empezó a torcerse. Epi conoció a una preciosa muchacha y mantuvo con ella un peligroso y secreto idilio, peligroso porque la chica tenia falta de vitamina C y sentía imparables deseos de chuparle y morderle el rabo por el que un DIA estuvo colgado a su madre, un precioso naranjo de los campos Valencianos. Blas se dio cuenta pronto, pues Epi empezó a adelgazar y a quedarse sin jugo. La situación se hizo insostenible y finalmente la relación se rompió. Blas fue secuestrado por Juver. Lo metieron en una jaula y lo engordaron. Termino siendo zumo de Piña( o que te creías que el zumo de piña se hace con piña, pues no, se hace con naranjas gordas que parecen piñas. Las de las fotos del envase no son mas que modelos) Blas, dolido por la infidelidad de Epi, comenzó a prostituirse por los bares de tapas de la zona. Cobraba por su jugo, pero su chulo, un barman cruel terminó con su vida sirviendo de aliño para una jugosa bandeja de Langostinos. Así fue como la vida de estos dos personajes acabo con los mismos exprimidos por una sociedad que no tolera a los cítricos maricas.

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