23
2008
Flash que pasa la validación del w3c
La unica manera que he encontrado…es usando un javascript :S una marranada la verdad hoyga!
Tienes que bajarte esta libreria.
Un ejemplo de uso:
<script type="text/javascript">
var so = new SWFObject("movie.swf", "mymovie", "400", "100%", "8", "#336699");
so.addParam("quality", "low");
so.addParam("wmode", "transparent");
so.addParam("salign", "t");
so.write("flashcontent");
</script>
21
2008
Andrew Johnston – Factor X
Del factor X inglés me llega esto, un niño que en el cole abusan de el…pues listos mirar!!
17
2008
Teclea Teclea!
hahaha buena version del chiki chiki! vía ancude
¡¡¡Teclea, teclea!!!
El javascripy mola mogollón,
funciona en Explorer y también en Firefox.Ponle javascripy a esa paginita,
que el javascripy la deja muy bonita.Abre ventanas,
muestra mensajes,
valida formularios,
¡mi amol ya tu sabes!Programan los seniors,
Programan los juniors,
¡Programa mi jefe con acentos en el function!Y el javascripy se programa así:
1 – el tag <script>
2 – el function vars
3 – el alert-confirm
4 – el return trúPrograma el javascripy,
Programa el javascripy,
programan los heavys también los frikis.
Programan en la offis, programan en la uni,
Programan los fruittis y también los lunnis.Programa Maradona esnifando una raya,
y Juan Carlos le dice: ¿Porque no usas Ajax?En el formulario de un triste portal,
pusieron javascripy y ya pudo validar¡¡¡Validar!! ¡¡Validarrr, validarrr!!!
Y el javascripy se programa así:
1 – el tag <script>
2 – el function vars
3 – el alert-confirm
4 – el return trú
14
2008
Los avisos de confidencialidad en los correos
Buen post por Javier Muñoz:

De entre la infinidad de tontunas y chilindrinas que llegan todos los días al correo electrónico, hay una que resulta realmente graciosa, y no precisamente porque su remitente pretende que lo sea. Se trata de esos pomposos avisos de confidencialidad que abundan al pie de los correos corporativos y que nadie lee pero dan lustre y barniz jurídico al texto. Más o menos vienen a rezar lo siguiente:
“Este mensaje va dirigido, de manera exclusiva, a su destinatario y contiene información confidencial cuya divulgación no está permitida por la ley. [bla, bla, bla..] . En caso de haber recibido este mensaje por error, le rogamos que, de forma inmediata, nos lo comunique mediante correo electrónico y proceda a su eliminación, así como a la de cualquier documento adjunto al mismo. Asimismo, le comunicamos que [más bla bla bla]…. “
Estas severas advertencias, cargadas de legalismos, provocan hilaridad porque en su mayoría vienen acompañando un contenido nada serio: chistes sobre jefes, fotos ocurrentes, procacidades varias, en fin, ya sabe el lector a lo que me refiero. Pero además, son jurídicamente cómicas, por varios motivos. El más obvio es que el remitente no puede establecer unilateralmente, y sin la conformidad del destinatario, condiciones que obliguen a éste a hacer o dejar de hacer tal cosa. De lo contrario, uno podría enviar cientos de correos con un aviso que rezase algo así como:
”Este mensaje va dirigido, de manera exclusiva, a destinatarios que sean murcianos, midan más de 1,80 cm. y toquen razonablemente bien el acordeón. Si no es su caso, queda usted obligado a abonar al remitente una penalización por importe de 10 euros por cada letra en mayúscula que haya leído, y 15 euros por cada minúscula.” (continua…)




































